

Luego de que se cansaron se reunieron con nosotros nuevamente, venían rojos y salpicando arena, pero sobretodo muy felices, nos invitaron a pasear en bicicleta, debo admitir que ase mucho que no me montaba en una y me aprecio una idea estupenda, pero pro alguna razón desconocida rechace la propuesta, quizás me estoy haciendo muy viejo… Pero los otros parecieron no molestarse, nos ayudaron a llevar las cosas a ala casa y dijeron que volverían en un par de horas a buscarla.
Nos quedamos en la puerta mirándolos irse, no muy lejos se tomaron la mano y el la hizo para en seco para robarle un beso, salio disparado mientras ella lo seguía corriendo detrás y en mi se formo una sonrisa, un tanto ternura y un tanto envidia, mire a mi acompañante, pero ya no estaba al ver eso entro rápidamente a la casa y yo estaba solo en la puerta con mis pensamientos.
Entre y la vi sentada mirando el suelo en el sillón, me senté a su lado y la atraje hacia mi con un brazo, pude sentir su nerviosismo al principio, pero poco a poco se ha ido relajando, incluso párese que se hubiera quedad dormida, pero esta moviendo sus dedos sobe mi rodilla así que, se que no duerme, la escena antes vista aun revolotea en mi cabeza y me pregunto… ¿Qué demonios estoy esperando para hacer lo mismo que los otros dos? No que fuera mi primer beso como para sentirme tan nervioso.
Intente sacar todas las dudas de mi cabeza pero no podía, sentía que podría quitar su pereza a ese ángel con toda mi perversidad, un momento ¿cual perversidad? No es que fuera a hacerle algo mas ¿o si? Conociéndome tengo miedo de mi mismo…
Mientras yo peleaba con migo mismo sentí una tenue voz cerca...al principio no pude distinguir bien pero el mensaje llego a mi tardíamente “tardas demasiado” no entendí nada asta que sentí sus calidos labios sobre los míos, al principio todo pareció detenerse y mis ojos se abrieron grandes de sorprenda, pero aquel contado suave y de solo roses se convirtió en algo mas profundo cuando puse reaccionar.
Sus manos tímidamente se posaron en mi cuello acercándome más a ella y yo lleve las mías mas traviesas a su cintura, al principios era roses, pequeños pero muy placenteros roses, no tenia prisas y veía como ella se acostumbraba y tomaba ritmo, paresia ser la primera vez que besaba a alguien, me sentí orgulloso de ser su maestro, así que calmando mis paciones decidí hacer todo lo mas lento posible.
Sus labios eran tan suaves, que mi pervertida mente no pudo evitar preguntarse i el resto de su cuerpo seria igual de suave, sus manos acariciaban mi cabello y una de mis manos subía por su espalda. Volvió a sorprenderme cuando paso traviesamente su lengua por mis labios sacándome un suspiro que murió en su boca un suspiro entre supresa y gusto.
Fue así como pasamos a otro nivel, y el calor a nuestro alrededor aumentaba, por lómenos para mi, no se cuanto tiempo había pasado pero no quería sepárame de ella y de ese momento intimo entre nosotros.
Mientras seguíamos muy en lo nuestro, una de mis manos, la que estaba en su cintura jugueteaba con su polera, y tan curiosa como era se metió debajo de ella para acariciar su piel, me arrepiento enormemente, ya que por mi torpeza ella se alejo un tanto sorprendida, si…mate el momento mágico por mi estupida calentura.
No sabia que hacer solo pude articular un- lo siento… - me miro totalmente sonrojada, ahora me siento como un maldito pervertido “yo…lo siento...” la mire un tanto sorprendido ¿porque se disculpaba ella? “solo… no me lo esperaba” bajo la vista – esta bien… creo que me pase...- un silencio incomodo nos envolvió no sabia que aria ahora, o me dejaba seguir besándola o me alejaba de por vida, paresia estar pensado algo de lo cual no me enteraba.
Me miro después de un rato y me sonrió asiéndome sentir un poco mejor, “soy una exagerada” volvió a besarme pero esta vez fue solo un rose leve, quisiera haber alargado ese momento como antes pero por el momento es mejor dejar las cosas así, tomo mi mano y se acurruco en mi como antes.
La abrase y la acune mientras acariciaba sus largos cabellos, ella pasaba sus finos dedos por mi brazo mientras tarareaba una canción, amo su voz, estaba un poco incomodo al estar de lado así que me tumbe en el sillón de lado y la atraje hacia mi, aun estábamos sentados pero ella entre mis piernas abiertas y de espaldas a mi, la abrase mas a mi rodeándola por la cintura, un pie en el sillón y otro en el suelo con un par de cojines haciéndame de respaldo, y una vista hermosa de su suculento cuello, contrólate… recuerda lo que paso antes…
Para mi suerte acaricio y entrelazo mis dedos con los suyos – quisiera cada día como el de hoy- escapo esa frase de mis labios, la pura verdad, la quería por siempre ahí, juntos a mi con esa paz envolviéndonos “siempre juntos en esta quietud” paresia leer mis pensamientos, la estreche mas contra mi sintiendo su aroma.
Para mi podría haberse acabado el mundo y yo no me hubiera enterado… la verdad, es que, sentía que lo tenia todo, la fama no me llenaba pero una persona si lograba llenarme, creo que la historia de que los humanos no nos sentimos completos y felices asta que encontramos nuestra otra mitad es verdadera, creo que he encontrado la mía.
Y era tremendamente afortunado, ya que la tenía entre mis brazos, disfrutaba de su calor, lo tenía todo, ¿Qué más se podía pedir? Podría…dejarlo todo ahora que la tengo conmigo, aquella ave por fin salia de su jaula de oro y es libre de volar en su cielo, lo que tanto anhele…. Un par de lagrimas de pura felicidad caen por mi rostro, las cuales para ella no pasan desapercibidas, se jura y las quitaron sus labios para sonreírme, la abraso…- nunca… te alejes de mi…- parece mas una suplica, pero realmente ahora que la tenia no podía pensar en perderla.
“Por algo vine a ti…ahora estamos juntos ¿no?” con esas hermosas palabras me abraso y me beso, me beso con tanta ternura, como nadie jamás me había besado antes, y sentí un calor que nada tenia que ver con la lujuria, un calor, que me hacia sentirme querido y amado, algo…que jamás había sentido… La volví a abrasar y así nos quedamos un rato más asta que mis parpados no pudieron más conmigo y lentamente caí dormido en sus brazos, los cuales me dejaban totalmente desarmado.
