
La mire sonreírme mientras dejaba el teléfono en el sillón, se dirigió al baño y yo me lance en el cómodo mueble para relajarme un poco mientras lanzaba miradas de odio al aparato, en eso volvía, iluminando todo a su paso, si asta podría decir que opacaba al sol, se sienta a mi lado y cuando intento abrazarla, si…ahí estaba…otra vez el estupido teléfono, ¿ya ah pasado dos horas? …si es así son las mas rápidas de mi vida, pero claro que no que tonterías digo, ella mira sorprendida el aparato y para mi desgracia, si corneta, es que nadie le enseño a ignorar las cosas esas, “¿Dan que paso?” Y yo me pregunto ¿es que acaso nadie mas la llama? Porque si es así, no tendré remordimientos al lanzar el móvil lejos, “¿hablas enserio?” Esta sonriendo se ve feliz, parece que son buenas noticias, “¿Por qué tanto? ¿No puede ser antes?” acaso…. ¿ya quiere marcharse? No puedo negar que eso me puso algo triste, no quería que se marchara “¿una hora?” ella misma reducía el tiempo para separarnos, fue como una cruel puñalada y lo peor es que se veía demasiado feliz “Entiendo, entonces tendré todo listo, si….si… ¿también puede? Es genial, los veo luego dense prisa” sin mas colgó.
Me miro aun sonriendo, paresia mas feliz que antes, no puedo negar que se ve hermosa, pero esta vez esa sonrisa me duele, me duele que quiera alejarse de mí, pero en ese momento se levanto mirándome a los ojos, se acerco peligrosamente a mi, peligrosamente cerca, y me dio un calido beso en la mejilla mientras se retiraba riendo bajito a la cocina. Creo que me quede ahí con cara de idiota por unos cinco minutos, pero, después de esa llamada no esperaba anda de esto.
Luego de volver a la realidad, y pasar mi mano en donde deposito sus suaves labios, la siento canturrear en al cocina así que dirijo mis pasos a esa hermosa voz, ahí estaba con un delantal, cocinando, me miro y pude ver un tierno sonrojo, muy leve pero la hacia ver adorable, me senté en una silla cercana y la observe, era demasiada comida, esta bien, ambos comemos mucho, pero, creo que esta exagerando, con eso fácilmente se podría alimentar a cuatro o cinco y nosotros solos éramos dos. Siguió en sus labores y yo la observaba, no dijo una sola palabra, solo me dimiría algunas miradas y reía, mientras seguía concentrada en que todo quedara delicioso, el tiempo paso rápidamente para mi gusto y ya casi había pasado una hora, recordé que estarían por venir a buscarla, empecé a pensar que podría decir para hacer que se quedara, algunas cosas descabelladas pasaron por mi cabeza, me vi a mi mismo abrasándola posesivamente en la puerta mientras rompía con una mano el ladito teléfono y veía a una versión en miniatura de su amiga intentado saltar mientras le cierro la puerta en la cara, debo admitir que estoy muy loco para imaginar algo así pero me causo mucha gracia asiéndome reír, captando la atención de mi invitada la cual me miro extrañada.
Intenté decir algo en mi defensa pero ella solos se acerco con algo en las manos, se veía delicioso, “abre la boca, tu probaras mi obra de arte” me hizo gracia que lo llamara así pero no me negué, y efectivamente como pensé –Exquisito…- la observe de pies a cabeza con un toque especial en mis ojos mientras relamía mis labios haciéndola ponerse como una roja manzana y darse vuelta de inmediato murmurando un gracias. Nota mental, dejar de ser tan pervertido, pero es que no puedo evitarlo, me sale natural, con un suspiro la vi poner todas las cosas en recipientes pero antes de que pudiera preguntar que hacia la puerta sonó, estaba seguro que era mi pesadilla, me levante lo mas lentamente que pude y me dirigí pesadamente a la puerta, pero no encontré mi pesadilla sino que a un chico muy alto, tan alto que tuve que levantar mi cabeza un poco para mirarlo a los ojos.
Me miro de pies a cabeza y luego al interior de la casa intentado encontrar algo, fruncí el ceño pues estaba pasando de mi, y no me gusta que me ignoren, pareció notarlo y sonrió un tanto nervioso, “Hola” su voz paresia la de un niño eso me llamo mucho la atención, me pregunto que tan joven será, “e….” dudo unos momentos “¿Esta Kaoru?” Me miro como temiendo haberse equivocado de casa, creo que el pudo ver mi rostro molesto, y como no estarlo, e aquí frente a mi un extraño preguntando por mi hermosa niña, volvió a sonreír nerviosamente cuando abrió los ojos dirigiendo su mirada detrás de mi diciendo un pequeño “Ho...Kao-chan” me voltee y ahí estaba ella mirándolo un tanto sorprendida, pero volvió a sonreír acercándose rápidamente me hice un lado inconscientemente asta que estuvieron mas cerca y ella dijo “¿Qué haces aquí?” aun sonreirá, no quería que le sonriera, solo quisiera esa felicidad para mi, se acercó y lo abraso, si, lo abraso frente a mi mientras decían cosas como “te extrañe” cosas que me dolieron en lo mas profundo, creo que los hubiera separado a la fuerza si no fuera por que otra voz que me saco de mis pensamientos, “mas vale que se suelten o me pondré muy celosa” ahí estaba mi antes denominada pesadilla pero, por alguna razón la quise mas que nunca en ese momento, mas cuando se agarro del brazo de ese chico y siguió hablando “tu ya estas bien acompañad déjame algo ¿no?” ambas rieron divertidas y parecí recordar en es momento que ella me dijo que su amiga estaba muy bien acompañada, ¿se refería a el con lo de buena compañía? “¿Bien listos para irnos?” Un momento dijo ¿listos? ¿Eso quiere decir que yo también iré? La mire preguntándole con la mirada lo que solo saco la lengua y se encogió de hombros, ahora entiendo lo de la comida, invito a pasar a el extraño, si, no me cae bien ahora, abraso a mi niña, si, soy posesivo y celoso ¿algún problema con ello? Increíble que me pelee con mi propia mente, suspire cerrando la puerta, la seguí a la cocina mientras los otros dos se sentaban en los cómodos sillones “lo siento” me dijo despacio para que los otros dos no escucharan, no creo que pudieran hacerlo ya que ambos reían demasiado, “pero…era una sorpresa, dime que iras con nosotros” tomo una de mis manos poniendo la cara mas tierna que e visto en mi vida, sabia que era una cara manipuladora para que digiera que si y olvidara lo ocurrido, y lo peor de todo es que funciono, le sonreí de medio lado y la ayude a terminar de guardar los alimentos.
No fuimos muy lejos, el extraño y alto muchacho hablaba demasiado para mi gusto, me recordó un poco a Tetsu y sus locuras, llegamos a un lugar de la playa que nos gusto y acomodamos todo, según lo que me contaron comeríamos ahí y después iríamos a otro lugar, después de todo los dos chicos no eran tan desagradables como pensé, nos reímos mucho, luego de comer los mas altos nos dejaron solos y empezaron a jugar un poco mas aya.
-Te diviertes- le pregunté mientras veía a los otros dos correr por la arena persiguiéndose me miro cerrando los ojos y respirando el aire marino mientras apoyo su cabeza en mi hombro “Si, me gusta poder compartir esto con otras personas” era agradable estar con otras personas, tenia razón, “me encajaría estar sola contigo, pero…esto también me gusta mucho” esas palabras me sorprendieron un poco, siempre logra sorprenderme…cuando pienso que es tan inocente me sale con estas cosas, no es que deje de serlo, pero siempre toma iniciativas que no me atrevo – tenemos todo el tiempo del mundo- la abraso mas a mi con un solo brazo, ahí, mirando a los otros dos mientras el la llevaba en su espalda, me pregunte si realmente teníamos todo el tiempo del mundo, me gustaría estar como esos dos, pero el tenerla en mis brazos me gusta mucho mas.
